Capítulo 12
El resto del día se extendió de forma dolorosa, cada hora más pesada que la anterior. Mamá se quedó en casa toda la tarde, llena de emoción por la boda y negándose a salir del apartamento incluso para un recado rápido.
Por más que Marcus y yo intentábamos robar aunque fueran unos pocos segundos a solas, ella aparecía al instante… riendo por algo, haciendo preguntas interminables o arrastrándolo a otra discusión sobre centros de mesa, listas de invitados y destinos para la luna de mi