Aunque Lino desconocía mi pasado oculto, no pude evitar jadear al oír que mencionaba a una de las familias más prominentes de la mafia: la familia Di Fialo, también conocida como Di Casa.
El nombre me heló la sangre. Eran conocidos por su control despiadado y su férreo dominio sobre el hampa; una familia tan arraigada en las operaciones criminales que su solo nombre infundía temor. La realidad me golpeó con fuerza: Lino no se enfrentaba a una amenaza cualquiera. Se trataba de la familia Di Fial