Punto de vista de Juan
—¿Vengo contigo? —pregunté, intentando mantener la voz firme.
Lino me miró, con genuina sorpresa reflejada en sus ojos—. Juan, esto no es algo en lo que debas involucrarte —dijo con voz firme pero amable.
—Pero sí estoy involucrado —respondí, acercándome a él—. Quienquiera que haya enviado a Matteo, suponiendo que no actuó por su cuenta, podría venir a por mí después. Estamos juntos en esto, quieras o no.
Lino apretó la mandíbula mientras consideraba mis palabras. Siempre