Punto de vista de Violeta
Existe un tipo particular de agotamiento que no responde al sueño.
Se asienta más profundamente que el músculo. Persiste después del descanso. Te sigue a habitaciones donde no te exigen nada y aún te pide más.
Al principio no lo reconocí porque había vivido la mayor parte de mi vida adulta bajo presión. El estrés había sido un lenguaje familiar: plazos ajustados, cumplimiento calculado, la silenciosa vigilancia de saber qué te podían quitar si no mantenías una actitu