Punto de vista de Lino
Crucé los brazos sobre el pecho, con la mirada fija en las pantallas que tenía delante.
Cada centavo, cada fragmento de vídeo, cada nota, era examinada bajo mi atenta mirada.
La habitación estaba en silencio, salvo por el suave zumbido de los aparatos electrónicos y el ocasional crujido del papel mientras revisaba las pruebas de mi última aventura.
La puerta se abrió con un suave golpe y asomó la cabeza de mi asistente. "Hola, señor. Su madre está aquí", dijo con voz caut