Punto de vista de Violet
El poder no se anuncia cuando cambia de forma.
Susurra.
Se desliza hacia espacios que pensaba que eran neutrales, familiares y seguros. Tiene el rostro del compromiso y la voz de la razón. No viene por tu trono, viene por tu tiempo, tu atención, tu sentido de la proporción.
Me di cuenta de eso tres días después de la filtración.
Ni cuando aparecieron los titulares, ni cuando los comentarios se dividieron en bandos, ni siquiera cuando la primera amenaza anónima se deslizó silenciosamente en mi bandeja de entrada cifrada. Me di cuenta de que estaba descalza en la cocina al amanecer, con Amelia en equilibrio sobre mi cadera, su cálido peso manteniéndome en tierra mientras la tetera silbaba.
Había estado despierta durante horas, mi mente dando vueltas a través de contingencias y contramedidas, cuando Amelia se movió, presionó su mejilla contra mi clavícula y suspiró en sueños.
Ese sonido, suave y confiado, atravesó el ruido como una espada.
No se trataba de