Capítulo 108
Estaba desconcertado.
Si esa era la palabra perfecta para la situación y la noticia de que Antonio acababa de caer sobre mí como una bomba atómica...
Acababa de escuchar algo que nunca creí posible.
Enzo. El ataque.
El corazón me latía con fuerza y mis pensamientos se descontrolaban.
¿De verdad podría ser él? ¿Tanto me odiaba?
Tragué saliva con dificultad, intentando reprimir la oleada de emociones que amenazaba con desatarse. "Enzo... ¿causó el ataque?". Mi voz sonaba distante,