Un hombre como Sergio, el cual había pasado por tantas dificultades, ¿cómo podría no darse cuenta de que esta revelación era algo insignificante? De lo contrario, no habría dejado de comunicarse con ella después de la llamada acadecida en la mañana.
Marina le dijo:
—De acuerdo, al fin y al cabo, fui yo quien cometió el error primero. Así que todo lo que digas se lo tendré en cuenta.
—Solo tienes que acompañarme a los eventos con los medios.
—¿Tan simple?
Marina estaba perpleja.
¿Sergio realmen