Avanzo justo después del último punto donde lo dejamos.)
El aire alrededor de Ciel seguía vibrando como si el mundo entero contuviera la respiración. La energía híbrida chispeaba, ondulando a su alrededor con destellos dorados y carmesí que se enroscaban entre sí como serpientes luchando por dominar.
Ian seguía sosteniéndola, aunque cada segundo el vínculo recién formado amenazaba con arrancarle la fuerza. Sentía su pecho arder, sus venas tensarse, su pulso acelerarse para igualar el de ella.
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