Capítulo 39

Cuando me bajé del automóvil no vi a Mika por ninguna parte. No me extrañó demasiado.

Tal vez todo era un mal viaje y nada de lo que vivía era real.

Conformandome con eso iba a subir las escaleras y de pronto me detuvo un brazo que apareció de la nada. Era el idiota de Karzev.

—¿Y? ¿Winner? ¿Lograste hacer las salchichas con caramelo con malteadas de pollo?

Que mi

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