Mundo ficciónIniciar sesiónMika seguía moviendo su culo en dirección a mí verga y yo aún no paraba de pensar en aquello de las defectuosas facultades masculinas para no poder aguantar los malos impulsos mientras la sostenía firmemente de la cintura. De pronto todo pareció detenerse.
— ¿Mak?
— ¿Si?
— Te apuesto que estás pensando estupideces. ¿O me eq







