ETHAN COLE
Mis piernas descansaban sobre la mesa de lectura, la espalda firmemente apoyada contra el asiento, mientras este se balanceaba suavemente de un lado a otro. Deslizaba sin parar por mis chats con Winnie. La mayor parte del tiempo ella enviaba notas de voz estresándose por los clientes de nuestro bar imaginario. El resto de los mensajes eran o bien preguntas sobre mi día o su balbuceo sobre lo dulce que era Zero.
Una pequeña sonrisa se dibujó en mis labios al leer la última respuesta