Mundo ficciónIniciar sesiónCAPÍTULO VIII. PROTECCIÓN
Anissa
Gracias al cielo, no sufrí ningún otro incidente en el camino y pude llegar con bien a la casa, en donde mi tía me recibió tan pronto como toqué la puerta. Parecía haber estado justo detrás esperando mi llegada. Y, tan pronto como se apareció frente a mí, me recibió con un fuerte y c&a







