Por Evangelina
-Te juro que me están incomodando estas dos.
Me dice Ingrid por lo bajo.
-Estoy de acuerdo.
Le contesto normal.
-¿Candela se queda a dormir en la casa de Nahiara?
-Sí, ¿Te acordás cómo disfrutamos nosotras cuando hacíamos eso?
-Sí, aunque al otro día, si teníamos clases, estábamos muertas de sueño, porque apenas dormíamos.
Sonreímos recordando los tiempos de nuestra adolescencia.
-Sí, definitivamente es un infeliz, pero por suerte me pagó todos los gastos de la clínica y me lle