Parte 4. Capítulo 26. El mapa
Jesenia llegó trastabillando con Isabel a la casa de Baudilio. Ambas estaban angustiadas, pero más aún Jesenia, que podía presentir que algo malo había ocurrido y temía por la vida de Jonathan.
Hablaba a los gritos, con severidad, retando a todo el que se le atravesaba, y sin poder detener a las lágrimas que escapaban de sus ojos para empapar sus mejillas.
El líder intentó serenarla obligándola a beber un brebaje caliente elaborado con diversas hierbas que colgaban en manojos secos en su cocina