Parte 3. Capítulo 32. Intento de secuestro
Salió a la calle en dirección a la cabaña donde ella imaginaba que estaban los niños a pesar de que la tarde comenzaba a caer, pero una llamada a su teléfono móvil la detuvo. Al darse cuenta que era Isabel enseguida atendió.
—¿Isa?
—Jesi, ¿dónde estás?
—Saliendo de la comisaría.
—Nosotras aún estamos en el estacionamiento trasero. ¿Puedes venir? Te necesito.
Jesenia cortó la comunicación y comprimió el rostro en una mueca de disgusto, quería ocuparse del asunto de los niños, pero no deseaba dej