—¿Qué sucedió? — preguntó el Duque con antipatía mientras se acercaba.
— Han hackeado mi corta juego diseñado minuciosamente y los códigos de programación. —Se quejó cada incredulidad.
—Ve al grano. — demandó el Duque—. No me importa el proceso, solo quiero saber los resultados.
—¿Re— resultados? Nos van a poder arrastrar en dos minutos, dos minutos — tartamudeó Kaden.
El Duque estaba perturbado con esa afirmación.
Sabía que Daniel tenía mucho talento a su alrededor. De manera oficial y e