—¡Ten cuidado! — La acción de reflejo inmediata de Daniel fue taparle el rostro a Belén con solo el brazo. Por desgracia, los escombros le golpearon el brazo y se lastimó mucho.
Aterrorizada por el brazo sangriento, Belén enseguida lo revisó.
—Estoy bien. Rápido, continúa viendo si funciona. — la interrumpió.
Aunque estaba muy preocupada, Belén se mantuvo callada y trató de centrar su atención en la computadora. Con el ceño fruncido, regresó a su asiento.
Los escombros y las llamas residuales s