Belén actuaba como si no estuviera al tanto de que Alicia la estaba por denunciar con la policía.
Enseguida, un policía estacionado frente al aeropuerto qué llegó junto con el equipo médico, entonces Belén aprovechó la oportunidad y se acercó a Ana, y la tomó del brazo cuando estaba desprevenida.
Ana rugió de dolor una vez más, empujó a Belén y gritó: “¡Madre! ¡Lo hizo de nuevo!”.
Cuando Alicia estaba a punto de abofetear a Belén, llegaron los policías y no tuvo más opción que detenerse.