“¿Qué?”
Que todos miraron en la dirección que señaló el ama de llaves y vieron varias serpientes que les devolvían la mirada y siseaban.
Los reptiles No se parecía a ninguno de los que habían visto los empleados en la casa en el pasado, tenían una cabeza enorme y habían ensanchado su cuello como que si estuvieran dispuestas a atacar, todos se quedaron petrificados y retrocedieron aterrado.
“¡Rápido! ¡Corran!”, gritaron los sirvientes mientras huían en manada de la habitación.
En ese momento, Sa