Después de que el intruso se había ido, Belén decidió levantarse para echar un vistazo, pero, en vez de encender las luces, eligió confiar en la iluminación del teléfono, mientras revisaba cada esquina de la habitación.
“¡Sss! De repente, escuchó mucho ¡Sss! Algo raro que sonaba como si alguien o algo estuviera respirando de forma agitada.”
Le llevó un momento localizarlo, pero no captaba la dirección. Al final, Belén logró localizar de dónde venía el sonido. Venía de su cama, y estaba solo un