Al tener en cuenta lo bonito que era el vestido, podía imaginarse lo increíble que se vería cuando se lo pusiera. Para ella era obvio que el vestido era muy costoso.
«¿Y qué si Belén ha nacido bonita? Está sola en el Distrito imperial, y no tiene ni dinero ni poder, y es imposible que se ponga un vestido tan lujoso como este. Como dice el refrán: —¡el hábito no hace al monje! Con este vestido, presionaré a todos en la fiesta. Después de sufrir en el monasterio durante tanto tiempo, esta será m