Belén agitó sus pestañas, pero lo disimulo enseguida, cuando señaló impasible a una dirección.
— Él está en esa sala y está mirando el registro de la transmisión en directo de hoy.
—Ah, ya veo. Gracias — respondió Rita con una sonrisa— y a la vez dejó algo descubiertos sus hoyuelos bonitos antes de arreglarse el flequillo, luego se dirigió hacia la sala.
Belén estuvo observando cada movimiento de Rita hasta que entró.
—¿Señorita Belén? ¿Señorita Belén? — llamó la asistente.
Tras salir de s