Después de un largo vuelo y una molesta escala, llegamos a la isla.
Leah estuvo molesta e incomoda durante el vuelo. Su tez mejoró al llegar al hotel. ¿Tanto me deseas lejos de ti? Pensé al ver su gran sonrisa. Tome el ascensor, ella llegó un momento después. Me entrego mi tarjeta magnética que funciona como llave, pero continúa parada en frente de la cerradura sin moverse.
Leah no suele andar con rodeos, algo contrariada, volvió a moverse no pasaron ni 10 segundos que volvió a obstruir el pas