Capítulo diecisiete: viviendo con el rival.
Su declaración provocó que me relamiera los labios. Se acercó a mí a paso lento.
―Y yo no conozco nada de ti ―declaré.
―Eso se puede resolver.
Pasó su mano sobre mi bata, por mi columna vertebral, causándome escalofrío.
Entendí sus palabras, capté lo que quiso decir, su insinuación. Pensé en lo que había hecho Williams, como me engañó a pesar de volver a restaurar nuestro matrimonio. No fue durante nuestro intento de divorcio, fue en medio de nuestra desabrida reconciliación.
Si él pue