Su amor...
Ezekiel miró boquiabierto al hermoso lobo frente a él. Todos aullaron de felicidad al ver lo hermoso que tiene el lobo que tiene su reina. Pero Ezekiel y Robert estaban demasiado atónitos para hablar. Se quedaron clavados en el lugar mirando al lobo con los ojos muy abiertos
¿Como diablos? Robert murmuro por lo bajo y Ezekiel lo escuchó tragó saliva lamiendose los labios confundido.
El lobo se volvió hacia él y se le acercó. Ambos se pararon frente a frente. Ya no era una verdad oculta que el l