Dos días después….
Sandra no se había movido del lado de Rebeca ni un solo minuto, ya tenía dos días en la clínica de Diego Armando, había comenzado con el tratamiento endovenoso y Rebeca permanecía en un sueño profundo, era como si no quisiera despertar para enfrentarse a la triste realidad que la aquejaba.
Sandra permanecía con ella cuidándola con toda su abnegación, trataba de mantenerla en la mejor condición posible, a pesar de que permanecía aún inconsciente, la había aseado, había cambiad