Mundo ficciónIniciar sesiónUna luz... tan resplandeciente, tan profunda, tan familiar... tan necesitada. Una luz había caído a sus ojos casi cegandola. En su llanto profundo, silencioso y tan triste. Fruncio el seño, sus ojos ardían tanto que intentó taparse con su brazo y por inercia también oculta a la niña ya muerta entre su regazo para así no le afectase aquella luz. De repente aquella niña comenzó a llorar. Lloro y desesperadamente tomó el aire suficiente para poder respirar. La mujer alerta la tomó y la vio allí,







