—Siempre he amado a Damon, ¿Quién eres tú comparado con él? ¿Quién eres tu comparado con el hombre que tu hermano ha demostrado ser? —
Daniel se revolcaba en la cama por causa de aquella pesadilla que estaba invadiendo sus sueños.
—Elena me ama a mi Daniel ¿Qué acaso nunca lo notaste? Ella me ha preferido desde el principio porque soy mucho más hombre que tú, maldito alcohólico —
El sudor frio perlaba su rostro. En aquella pesadilla, Daniel observaba como Damon comenzaba a desnudar a Elena,