Capítulo 86. Es a ti a quien amo ahora
Luego de esa reconciliación tan intensa, van juntos a la mansión. Durante todo el camino, él no suelta su mano, no es necesario decir demasiado, ya que la cara de felicidad de Ragnar lo dice todo. Remus no deja de ronronear y eso hace que él sienta cosquillas en todo su cuerpo. Su bestia es el más feliz de que ellos al fin se hayan arreglado.
Ya todos están dormidos en la casa cuando ellos llegan, lo que es una suerte, ya que Ragnar la lleva directamente a su habitación. Una vez allí, van junto