Capítulo 42. La subasta
Hacia las afueras del casco urbano, en una enorme, pero misteriosa mansión, Jarl estaciona su Porsche en la zona VIP e inmediatamente dos hombres se acercan y llevan a Amber hacia el área de las presas, llamada así al sitio donde son encerrados los humanos que luego son subastados para las cazas.
—Maneja con cuidado este asunto, amigo. Procura no hacer nada que te afecte.
—Esa pulgosa me va a pagar cada una de las que me hizo, Gabriel.
—Es mejor dejar su caza en manos de los otros socios, así n