Capítulo 113. Primero tendrá que matarme
Dentro de las celdas de la manada Alba Noctis, Jarl golpea fuerte la pared al recibir la noticia de Gabriel. Está muy nervioso. Su amigo lo mira con resignación.
—Sabes que lo que estás pidiendo es peligroso, y ellos no arriesgarán su pellejo por nada —dice Gabriel tratando de mantener la voz baja—. Tú decides, les das lo que piden o te quedas aquí a esperar tu juzgamiento.
—Eso es demasiado dinero, Gabriel —chilla Jarl, enfadado—. Me quedaré sin nada, es todo lo que me queda. Ellos ya me quita