Moira
Me siento feliz, preocupada por la aprensión de esos colmillos, pero feliz después de uno de los orgasmos más maravillosos de mi vida.
Dillon se fue en la mañana después de besarme, no me pidió explicaciones o tocó el tema de lo que sucedió anoche. Mis hijos buscaron tanta atención que solo volví a la cama para dormir, así que la noche de pasión se transformó en una dulce noche de abrazos.
Termino de doblar la ropa de mis bebés mientras pienso en mis dientes. Toco los ahora normales cani