Dillon
Masson entra en mi oficina sin llamar, muevo mis ojos en su dirección ignorando la expresión de rabia en su rostro.
—¿Piensas contestar alguna vez el maldito teléfono?
No respondo, sigo molesto con todo lo que pasó. No quiero escuchar más de sus excusas cuando lo que hizo fue alejarme de Moira.
—Adam me dijo que estarías aquí, necesito que entiendas que solo estaba pensando en ti.
—¿De verdad?—le digo—¿Realmente pensaste en mí?
Me pongo en pie, camino hasta donde está y masajeo el puent