Moira
Muevo mis manos nerviosas sobre mi regazo. Masson, me lanza una mirada que no es precisamente agradable, pero no puedo esperar más. Sé que aún desconfía, incluso cuando ha visto las marcas de mis tobillos y la crueldad de las mordidas que ese maldito dejo en todo mi hombro.
—Te llevaremos a Alemania, un doctor se encargará de ayudarte, pero tenemos un trato—me mira—espero que seas capaz de cumplirlo.
Alejo la vista hacia la ventana del avión donde estamos, no puedo regresar aquí en un bu