Dillon.
Me muevo de un lado a otro en la habitación furioso. Por dejarla escapar, furioso por haber sido débil y furioso por este dolor que sigue quemando mis entrañas.
Ella estaba con él, no estaba atada o encadenada. Solo a su lado como una traidora que después de todo sí pudo engañarme.
La puerta de la habitación donde estoy se abre.Mel entra sostenido una cesta de frutas que se apresura a dejar sobre una mesa. Sus ojos evalúan mi magullado cuerpo, puedo ver la expresión de angustia en sus o