Dillon
—¿Estás bien?
Masson hace la pregunta por enésima vez mientras golpeo la punta de mi zapato sobre el suelo. La sala de espera dónde estamos está repleta de oficiales y personas. La prensa se enteró de todo lo que había pasado por boca de alguien que no hemos logrado identificar, así que todo se ha vuelto más complicado.
—¿Son ustedes los acompañantes del oficial Adam?
Dice el médico cuando pone sus ojos en mi camisa manchada de sangre. Masson pone una mano sobre mi hombro para ser él qu