Punto de vista de Elara
No anticipaba la visita de Kaelen, aunque una parte de mí lo deseaba y anhelaba. Realmente no pensé que se materializaría ante mi puerta... y mucho menos con Luis Miguel.
¿Cómo demonios se conocían esos dos? ¿Luis Miguel y Kaelen? La diferencia entre ellos era tan abismal que no encajaba. De todos modos, ¿de qué iba todo aquello?
¿Por qué decía Kaelen que no fue él quien vino a nuestra casa a profesar su amor eterno por Lyra, a avergonzarme y a acostarse con mi hermana? ¿Eso era todo? ¿Mentiría y lo negaría todo después de cometer semejante acto?
Mientras Kaelen estaba allí de pie, no podía sacudirme los recuerdos de todo lo que había pasado entre nosotros. Cada momento, cada roce y cada palabra encendida que intercambiamos parecía reproducirse en mi mente con la claridad de una película muy vista. Recuerdo la primera vez que Kaelen me puso una mano encima... tan tierno pero a la vez tan intenso, como si estuviera reclamando algo que no le pertenecía.
Y a