Sofía:
Cuando por fin me tomaron la declaración le conté al policía que me atendió que no estaba secuestrada.
—Según tengo entendido, el que puso la denuncia de secuestro fue su esposo. El señor Armando…
—Lo sé —lo interrumpí—. El problema es que nosotros nos estamos divorciado. Él no acaba de aceptar que en estos momentos estoy iniciando una vida lejos de la suya…
—Aquí dice también que usted sufrió un accidente en el que se vio afectada su memoria. Que no está en condiciones de valerse