Capítulo 243.
Narrador Omnisciente.
—Nada de desmayos. Aquí nadie carga a nadie— le espeta el terrible sujeto que lo sostiene del hombro para que no tambalee.
Kade aprieta los ojos cuando la visión se le fragmenta en pulsos breves donde solo alcanza a ver sombras moviéndose demasiado rápido; aun así, levanta el arma, disparó una vez más sin apuntar. Más por instinto que por precisión, sabiendo que quedarse quieto es aceptar el final.
—Ya vienen y me estorbas así — aún herido y débil le devuelve el empujón