Capítulo 179.
Evelyn.
Acercarme a un cementerio siempre ha logrado darme justo ese golpe extraño directo al pecho, y ahora no es la excepción. Giselle escucha al sacerdote, hago lo mismo, aunque realmente su voz suena un poco distorsionada.
Aunque quienes asistimos son unos cuantos vecinos y compañeros de la señora, su sobrina y yo, no hay una sola palabra que pueda dar consuelo. La aflicción en el rostro de Giselle es tan genuino como su poca energía al salir del lugar. Sus pasos son lentos, con sus manos s