Mundo ficciónIniciar sesiónEl camino fue silencioso, largamente callado, pero allí estaba la mano de Andrew sobre la de Natali, como si tuviese miedo de que ella se fuera lejos de él.
Solo la observó de vez en cuando, a la vez que, con la otra mano, conducía su automóvil rumbo a casa… a ese lugar que había sido su refugio durante tantos años, y que de alguna forma utilizaba como escudo para con las demás personas.
—Tenemos suerte de que







