Mundo ficciónIniciar sesiónHabía un pitido agudo en su cabeza, un mareo repentino, y varias arcadas amenazaron su cuerpo.
Nat no pudo dejar de observar a Grace con asombro, ella intentaba quitarse los cables de su pecho, entre tanto luchaba por levantarse. Estaba muy golpeada, y la contusión en su cabeza era peor de lo que podía imaginar.
—Estoy bien —Grace dijo para luego toser con mucho esfuerzo.
—Por favor, manténgase calmada, estamos ayudándo







