Capítulo 47.
Sofía.
—Pequeña rata bocona —una bala le atraviesa la pierna a Dan cuándo intenta correr, obteniendo los gritos que rompe el silencio, Terrence no llora por sus heridas, sino al tratar de alcanzar a su hijo y que Donovan se lo impida al aplastar sus dedos. —No le costaba nada quedarse callado a tu hijo, y seguir en tus juegos de niñito malcriado, pero optó por firmar su muerte.
—Vamos a irnos —suplica Terrence. —No sabrás de nosotros— sabe que no tiene escapatoria, haciendolo lloriquear más. —