Capítulo 37
Sebastián

Ella deja una lágrima correr sobre la mejilla. Mi mano aún reposa sobre su pecho. Puedo sentir el latido fuerte, latente contra mi piel. Sus manos reposan sobre las mías, y en ese momento, como algo contagioso, retiro rápidamente.

— ¿Te das cuenta de cuánto te quiero?

— Eso es imposible. - ella me encara con sufrimiento. — Tú nunca me amaste.

Sus ojos caen al suelo. Pienso por unos segundos cómo podría resolver toda esta situación. No está bien que yo siga actuando de la misma
Maná Alves

Muchos secretos rodean a esta familia. ¿Cuáles son? ¡Abrazos! #VOTE!

| 3
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App