*Capítulo 50**
**Punto de vista de Élenie**
Cuanto más Ferdinand me contaba su pasado, más lágrimas corrían por mis mejillas sin que pudiera detenerlas. Sus palabras me atravesaban como cuchillas invisibles. Hablaba con la voz rota, áspera, cargada de un dolor tan antiguo que parecía haber cavado un vacío en su alma.
Sentía mi corazón encogerse con cada frase, con cada recuerdo que traía de vuelta.
No me esperaba esto.
No esa confesión.
No ese desgarro.
Me habló de Élise… la mujer que lo había