—Te perdiste —Me dice Samuel mientras almorzamos.
Él ríe —Albita, te olvidas con quién tratas. Reconozco a una mujer recién follada a kilómetros de distancia. Gabriel está haciendo bien su trabajo.
—No es Gabriel y no folle con nadie.
—Alba, por Dios.
—Rubí.
Creo que fui la única que notó que Alexis me guiñó el ojo. Él está almorzando con Williams en la misma cafetería que yo, y el torpe de Samuel me llama por mi nombre verdadero.
—No me cambies de tema. Si no es con Gabriel,