Mundo ficciónIniciar sesiónEl salón quedo en silencio, Dante podía sentir el latido de su corazón retumbar en sus tímpanos y podía jurar que su padre había dejado de respirar, solo esperaba que no fuera a cometer ninguna locura, Preto odiaba a ese hombre sin rostro desde siempre y por siempre.
Las puertas se abrieron y todos giraron en su dirección, lo primero que vieron y como si de una broma se tratara fue una gran sombra esparcirse por el piso del salón,







