Kevin había tenido muchas sospechas de las constantes reuniones de su familia con el detective Mauricio, sin embargo, el enterarse era completamente diferente a sospecharlo.
Era de mañana, Kevin hacía su habitual visita a su hermano y conversaban sentados en el balcón de la habitación, contemplando la gran arboleda, disfrutando de la fresca mañana. El cielo estaba nublado, probablemente llovería en las horas de la tarde.
Kevin la mayoría del tiempo se negó a creer que su familia estuviera envue