De los recuerdos más hermosos que tengo grabados en mi memoria es el de esa noche, cuando Marco y Adam se hicieron amigos. Recuerdo sorprenderme porque fue la primera vez que vi a mi hermano ser sumamente feliz, comportándose como un joven de su edad, bailando y riendo al lado de todo nuestro grupo de amigos.
Esa noche pude besar a Adam en frente de todos.
Vi fijamente a Adam a aquellos ojos azules intensos y supe que estaba al lado de la persona correcta. Podía hablarle de lo que fuese, él sie